Además del cepillado de los dientes, una buena higiene bucal incluye el uso de enjuagues en la rutina diaria. Un colutorio es una solución acuosa o con los mismos principios activos que la mayoría de los dentífricos que permite conseguir una higiene total, reducir eficazmente el biofilm dental y proporcionar el máximo frescor al finalizar la higiene diaria.
Estos enjuagues bucales permiten una completa higiene diaria, accediendo a los espacios más difíciles de la boca. Una vez utilizado, es recomendable no comer ni beber nada durante los 20 o 30 minutos siguientes.
Existen colutorios de muchos tipos, dependiendo de las necesidades de la persona que los utilice, y aquí te dejamos algunos ejemplos:
– Para niños es ideal un enjuague bajo en flúor.
– Los hay especiales para personas con ortodoncia.
– Para encías delicadas e inflamadas.
– Para el control de la enfermedad periodontal.
– Con acción desensibilizante.
– Para el control de la halitosis.
– Enjuagues que equilibran el flujo salival, ideal para bocas secas.
– Para reducir la aparición de las caries.

